Inspecciona el sistema solar: No toques los cables, los paneles ni las tuberías, ya que podrían estar bajo tensión. Comprueba visualmente que todos los componentes estén en buen estado.
Comprueba las tomas de corriente: Asegúrate de que no haya humedad ni filtraciones de agua en las tomas de corriente de tu vivienda.
Informa de los daños: Si hay cables sueltos, faltan paneles o hay daños visibles, ponte en contacto con la empresa instaladora inmediatamente.
Ahorra energía: Recuerda que pueden pasar días hasta que salga el sol; las nubes reducen la capacidad de generación de los paneles solares. Gestiona tu energía de forma inteligente. Evita que la batería se descargue al 0 %, ya que podrías tener dificultades para reiniciar el sistema. Si consumes más energía de la que generas, o si es de noche y la batería se está agotando, se recomienda reducir el consumo de energía cuando no haya suministro eléctrico de la red de respaldo.
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